Comiendo en: Restaurante Saiti (Valencia)

Restaurante Saiti de Valencia

Iniciamos una serie de artículos en Cultura CV llamada ‘Comiendo en‘ donde hablaremos y analizaremos algunos bares, restaurantes y cafeterías que visitamos. De forma que la información y nuestra experiencia pueda servir a otros visitantes y futuros comensales. En esta ocasión hablaremos de nuestra visita al Restaurante Saiti, en Valencia.

El restaurante Saiti se encuentra ubicado en el barrio del Ensanche (Calle Reina Doña Germana, 4), a una calle de la Avenida del Reino de Valencia y muy cerca del Jardín del Túria. Se trata de un restaurante que ofrece cuatro menús cerrados, uno de ellos solo para el mediodía de lunes a viernes. La gama de precios varía entre los 39€ y los 85€ de menú por persona. En nuestro caso fuimos para cenar y escogimos el menú VP de 59€ por persona (sugerido por el personal al tratarse de la primera visita que realizábamos). Este menú se compone de tres snacks para dar comienzo a la velada, seguido de cinco entrantes, un principal de carne, un principal de pescado y postre. Al finalizar la cena, también nos sacaron dos petit fours para cada uno, un detalle que siempre se agradece.

Cuando traen los platos siempre vienen acompañados de una gran explicación del personal de que lleva cada uno de ellos. Seguramente erraríamos si nos atreviéramos a contar todos sus ingredientes, de modo que lo haremos de forma muy resumida, haciendo más hincapié en nuestra valoración.

Así fue la cena en el Restaurante Saiti

Tras sentarnos en la mesa que habíamos reservado y pedir un vino de la carta, llegan los tres snacks.

Snacks

El primer snack es un biscote con crema de longaniza y es sin duda el que más nos gustó de los tres. Seguimos con el snack 2, que era un bollito de pan con tres láminas de pescado encima, relleno de samfaina. Y por último, el snack 3, que no recordamos bien de que estaba hecho, pero tenía un sabor como a aceitunas y llevaba alcaparras. Todos ellos se comen de un solo bocado.

Los 5 entrantes

Terminando con los snacks, comienzan a traer los cinco entrantes del menú.

El primero de ellos: Unos mejillones en una salsa suave de escabeche con granada y salicornia. La salsa no era excesivamente avinagrada, lo que equilibraba los sabores del plato.

Entrante de mejillones con escabeche y granada

Segundo entrante: Se trata de una crema de hongos con cebolla asada, anchoa y castaña. De los cinco entrantes, este es el más nos gustó con mucha diferencia. La crema de hongos estaba espectacular de por sí sola, seríamos capaces de comernos un plato entero. Pero la combinación con el resto de ingredientes lo convierte en un plato muy potente con mucho sabor.

crema de boletus

Tercer entrante: Ostra con caldo de manitas de cerdo. Un espectacular entrante que no pasó desapercibido.

ostra con caldo de manitas de cerdo

El cuarto entrante: Una caldereta de gambas blancas muy tiernas con yema de huevo y unos mini panes suflados. El sabor en su conjunto también era de sobresaliente.

entrante de gambas

Quinto y último entrante: Un delicioso y potente plato de cangrejo azul en un guiso de tomate y cayena, con una espuma blanca por encima. Se apreciaba mucho sabor, muchas texturas diferentes, y en su conjunto ofrecía unos cuantos bocados espectaculares.

Entrante de cangrejo

Platos principales

Continuamos con los dos platos principales del menú: media ración de merluza y media ración de solomillo de cerdo con demiglace.

Ambos platos nos parecieron buenos, pero no llegaron a sorprendernos mucho. Los entrantes nos parecieron mucho más arriesgados y con un resultado muy por encima de estos dos principales.

Postre y petit fours

El postre fue una grata sorpresa. Nos encontramos con una crema de turrón, helado, panettone y yema tostada. Un postre muy pero que muy bueno. Tanto, que creemos que es lo que más nos gustó de todo el menú. Y es que el juego de texturas y temperaturas, más la combinación de sabores dulces y ácidos hicieron que desde el primer momento que lo probamos nos encantase.

postre

Y para terminar, y como es habitual en restaurantes de este nivel con menús degustación, no podían faltar los petit fours. En concreto, pudimos probar dos por persona: uno de membrillo y otro de coco.

Petit Fours Saiti

Conclusiones del Restaurante Saiti

Nos hemos encontrado con un restaurante muy acogedor y tranquilo, ideal para disfrutar de una cena en perfecta harmonía. De la cocina salen platos con productos de la tierra, con gran predominancia del pescado. Y es que si os fijáis, hemos comido pescado en 1/3 snacks y en 4/5 de entrantes, más el plato principal de pescado.

El personal resultó muy amable y atento, explicando pausadamente cada uno de los platos e interesándose por lo que nos había parecido cada plato.

Vemos un correcto equilibrio en la relación calidad-precio, e incluso en la relación cantidad precio. Nos encontramos con productos frescos y de cercanía, muy bien elaborados y con sabores espectaculares. Las cantidades de cada plato son las justas, como en la mayoría de menús degustaciones de restaurantes como el Saiti que se encuentran en la Guía Michelin. Pero que teniendo en cuenta la cantidad de platos que terminas comiendo a lo largo de la velada, queda compensado totalmente. No solo no saldrás con hambre, sino que saldrás con la satisfacción de haber vivido una experiencia distinta y de haber probado un montón de platos nuevos en una sola noche.

¿Volveríamos a repetir? Sin duda. Y esta vez seguramente nos atreveríamos con otro menú para probar platos diferentes y arriesgar un poco para ver si nos sorprenden con otro prostre que esté por lo menos a la altura de la crema de turrón, helado y panettone que tanto nos ha gustado.

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